El mercado global está en rápida expansión y se espera que el comercio electrónico transfronterizo alcance los 18,7 billones de dólares en 2033, según Cognitive Market Research (en inglés). Sin embargo, muchos minoristas tienen dificultades para controlar con eficiencia las transacciones entre países y monedas, lo que les impide aprovechar este crecimiento.
Necesitan una forma sencilla de procesar las ventas internacionales y gestionar las operaciones globales desde una única plataforma. Implementar un sistema de punto de venta internacional, también conocido como TPV o POS, que funcione de forma homogénea en todos los mercados es clave para superar estos desafíos.
Con la solución de punto de venta internacional adecuada, puedes expandirte a nivel global y aumentar tus ventas. A continuación, descubre cómo elegir la mejor opción para tu negocio.
¿Qué es un sistema de punto de venta internacional?
Un sistema de punto de venta internacional permite a las empresas gestionar transacciones en varios países, monedas e idiomas. Además, ofrece soporte multidivisa, interfaces localizadas y cumplimiento de las normativas internacionales.
Contar con un sistema de punto de venta internacional ayuda a las marcas a expandirse y centralizar la gestión. Por ejemplo, una cadena de retail puede procesar pagos en euros en París, operar en japonés en Tokio y generar informes en español para la sede en Madrid, al tiempo que garantiza el cumplimiento fiscal local y el seguimiento en tiempo real del inventario en todas las ubicaciones.
Cómo funciona una transacción en un punto de venta internacional
Un pago presencial con una tarjeta extranjera funciona de forma algo distinta a uno nacional, porque el terminal, tu banco adquirente, la red de tarjetas y el banco emisor del cliente no están todos en el mismo país.
Entran en juego factores adicionales, como el cambio de divisa y las comisiones transfronterizas, que se aplican durante la compensación y la liquidación del pago.
¿Quién interviene en el pago? Del cliente a tu cuenta bancaria
Aunque el pago parezca instantáneo, varios actores intervienen entre bastidores para completar la transacción y mover el dinero:
- Titular y tarjeta: el cliente que paga insertando su tarjeta con chip o acercándola al terminal sin contacto.
- Punto de venta o terminal del comercio: tu dispositivo. Lee los datos de la tarjeta y aplica la normativa local, como las reglas de la conversión dinámica de divisas (DCC) en el Espacio Económico Europeo (EEE) y Reino Unido.
- Adquirente o procesador: tu proveedor de pagos, como Shopify Payments o el banco que te proporciona el datáfono. Envía las solicitudes de autorización, gestiona la liquidación y es tu contacto en caso de contracargos. En España, la mayoría de los bancos procesan los pagos con tarjeta a través de Redsys.
- Red de tarjetas (Visa, Mastercard, American Express): el intermediario que transmite los mensajes entre países aplica sus propias cuotas y gestiona la liquidación entre bancos.
- Emisor: el banco del cliente. Aprueba o rechaza el cargo, retiene los fondos y, si la moneda es distinta, hace la conversión que aparecerá en el extracto del cliente.
El proceso en cuatro pasos
Técnicamente, una transacción internacional tiene tres fases, pero para el comercio es más fácil verlo en cuatro pasos:
- Pago y autorización: el cliente inserta o acerca la tarjeta. Tu terminal envía una solicitud de autorización al adquirente, que la red de tarjetas dirige al banco del cliente. El banco aprueba o rechaza el cargo en tiempo real y bloquea los fondos.
- Elección de DCC en el terminal (opcional): si ofreces conversión dinámica de divisas, tu terminal debe mostrar al cliente el margen aplicado, expresado como porcentaje sobre el último tipo de cambio de referencia del Banco Central Europeo (BCE), y permitirle rechazarla si lo desea.
- Compensación: al final del día o por lotes, tus transacciones se envían al adquirente. En este momento se calculan las comisiones, se aplican las conversiones de divisa y las redes generan los registros definitivos.
- Liquidación y pago: el banco emisor envía el dinero (menos su comisión) a través de la red hasta tu adquirente, que te ingresa el resto en tu cuenta tras descontar las cuotas de la red de tarjetas y su propia comisión. El plazo depende de tu contrato, pero suele ser de uno o dos días.
Qué comisiones tiene un punto de venta internacional
Las comisiones que se descuentan en el último paso pueden resultar confusas. Estas son las más habituales y lo que cambia en cada una cuando la venta es internacional:
- Tasa de intercambio: la paga tu adquirente al banco del cliente. La fijan las redes de tarjetas y depende de la región, del tipo de tarjeta y de si la operación es nacional o internacional.
- Cuotas de red: las cobran directamente las redes de tarjetas. Incluyen cargos específicos por operaciones transfronterizas cuando el comercio y el emisor están en países distintos.
- Cambio de divisa o DCC: el coste de convertir la moneda. Si ofreces DCC y el cliente la acepta, el tipo de cambio lo fija tu adquirente. Si la rechaza, la conversión la hace después su banco con su propio tipo de cambio.
- Margen del adquirente o procesador: la comisión del proveedor por su servicio, que se suma a todos los costes anteriores y cubre el acceso a la pasarela, el procesamiento, el riesgo y la liquidación transfronteriza.
La normativa influye mucho en estas comisiones. Dentro del Espacio Económico Europeo, la tasa de intercambio de las tarjetas de particulares está limitada al 0,2 % en débito y al 0,3 % en crédito.
Para las tarjetas emitidas fuera del EEE, Visa y Mastercard se comprometieron ante la Comisión Europea a mantener los mismos límites en los pagos presenciales hasta noviembre de 2029. Por eso, si un turista estadounidense paga en tu tienda de Barcelona, la tasa de intercambio no debería superar esos porcentajes, aunque el resto de cuotas transfronterizas sí puede encarecer la operación.
Por ejemplo, imagina que ese turista hace una compra de 100 € con su tarjeta. Si cobras con Shopify Payments:
- Pagas la comisión de Shopify Payments por pagos presenciales, que va del 1,4 al 1,7 % según tu plan de Shopify (es decir, entre 1,40 y 1,70 € en una venta de 100 €) y puede variar según dónde esté emitida la tarjeta.
- No pagas comisión por conversión de moneda, porque Shopify POS cobra en la moneda de tu tienda (en este caso, euros), aunque el cliente use una tarjeta extranjera. Si hay cambio de divisa, lo aplica el banco del cliente y se lo cobra a él. La comisión de conversión de Shopify, del 2 %, solo se aplica cuando vendes online en la moneda local de tus clientes.
- Si en lugar de Shopify Payments usas un proveedor de pagos externo, Shopify añade un cargo por transacción que va del 0,6 al 2 %, según tu plan.
Funcionalidades de un sistema de punto de venta internacional
- Basado en la nube
- Integración con pasarelas de pago internacionales
- Transacciones en varias divisas
- Gestión remota de múltiples ubicaciones
- Cálculos fiscales y contabilidad
- Interfaces multilingües
- Gestión de inventario transfronterizo
- Seguridad
1. Basado en la nube
Un sistema de punto de venta internacional basado en la nube opera en servidores remotos. Las empresas pueden acceder a sus datos y realizar transacciones desde cualquier lugar con conexión a internet. Con un mercado que alcanzará los 29.460 millones de dólares en 2035, los TPV en la nube son el futuro del ecommerce internacional.
Este tipo de sistemas permite actualizaciones instantáneas a nivel mundial. Cuando se realiza una venta en Tokio, los niveles de inventario se ajustan de inmediato y son visibles para el personal de Madrid. El historial de compras de un cliente de una tienda en Londres está disponible al instante en la sucursal de París, por si decide ir allí a comprar.
Si necesitas añadir nuevas ubicaciones o dispositivos de punto de venta internacional, puedes hacerlo sin inversiones adicionales en infraestructura.
2. Integración con pasarelas de pago internacionales
Un estudio de Nuvei reveló que el 27 % de los consumidores europeos abandona la compra si su método de pago preferido no está disponible. Un sistema de punto de venta internacional te permite aceptar diversos medios de pago de clientes de todo el mundo, incluidas tarjetas de crédito y débito, monederos digitales y opciones de pago locales.
Una plataforma integrada con pasarelas de pago globales puede aceptar pagos a través de Visa, Mastercard, PayPal, Alipay y otros métodos específicos de cada región, como Bizum en España, iDEAL | Wero en los Países Bajos o Boleto en Brasil.
3. Transacciones en varias divisas
El soporte multidivisa reduce las tasas de abandono del carrito al eliminar sorpresas en el proceso de pago. También ayuda a las empresas a gestionar las fluctuaciones del tipo de cambio y a mantener los márgenes de beneficio en diferentes mercados. Un sistema de punto de venta internacional integrado con tu tienda online permite a los clientes ver precios, completar el pago e incluso recibir reembolsos en su moneda local.
4. Gestión remota de múltiples ubicaciones
Un buen sistema de punto de venta internacional ayuda a gestionar múltiples tiendas o sucursales desde una única plataforma. De esta manera, puedes obtener una visión unificada de las operaciones minoristas en todas las ubicaciones.
La función de varias ubicaciones de Shopify permite a las empresas gestionar el inventario en espacios físicos y virtuales. Una “ubicación” puede ser una tienda minorista, un almacén, una tienda temporal o incluso una aplicación de cumplimiento de pedidos. El sistema de punto de venta internacional muestra los niveles de stock en tiempo real en todas tus ubicaciones comerciales, lo que te ayuda a evitar roturas de stock o un exceso de inventario.
5. Cálculos fiscales y contabilidad
Cumplir con la normativa fiscal de cada país puede ser abrumador, pero los sistemas de punto de venta internacional avanzados lo simplifican. Estos terminales funcionan como un asesor fiscal virtual y ofrecen:
- Una base de datos actualizada de tipos impositivos.
- Cálculos fiscales basados en la ubicación del cliente y el tipo de producto.
- Facturas y tiques que cumplen la normativa fiscal (en España, adaptados a Verifactu).
- Informes fiscales detallados para cada jurisdicción.
Las consecuencias de un mal cumplimiento fiscal son graves y los errores pueden salir caros: en España, por ejemplo, dejar de ingresar el IVA que corresponde puede acarrear multas de entre el 50 y el 150 % de la cantidad no ingresada, según la Ley General Tributaria.
6. Interfaces multilingües
Las interfaces multilingües de los sistemas de punto de venta internacional permiten a las empresas operar en diferentes países y contextos culturales. Se puede cambiar de idioma fácilmente para adaptarse al personal y a los clientes de distintos orígenes.
Así, un negocio puede vender sin problemas en varios mercados locales y nacionales. Por ejemplo, un único sistema de punto de venta internacional basado en la nube puede gestionar transacciones en mandarín para una tienda en Shanghái, cambiar a inglés para un local en Nueva York y funcionar en español en una sucursal de Málaga.
Desde un punto de vista operativo, las interfaces multilingües simplifican la formación del personal y reducen los errores. Una cadena de retail global puede utilizar un sistema de punto de venta internacional estandarizado en todas las ubicaciones, cuya interfaz se adapta automáticamente al idioma de cada país.
7. Gestión de inventario transfronterizo
Un sistema de punto de venta internacional sólido hace el seguimiento de tus productos, estén donde estén. Imagina, por ejemplo, que diriges una marca de ropa global con almacenes en España, Reino Unido y Japón.
Cuando un cliente en Australia pide una camiseta, tu sistema de punto de venta internacional debe ser lo suficientemente inteligente como para determinar qué almacén puede enviarla más rápido y a menor coste. Muchos minoristas internacionales se asocian con una empresa de logística de terceros (3PL) para gestionar el inventario y preparar y enviar los pedidos.
La red logística de Shopify te conecta con socios 3PL de confianza, como Bigblue (con nueve almacenes en la UE) DHL o ShipBob, integrados en tu panel de control de Shopify. Encuentra, compara y gestiona tus socios logísticos para que los pedidos se envíen más rápido y a menor coste.
Consejo: utiliza Shopify Markets para vender en otros países desde una única tienda, con monedas, idiomas y precios adaptados a cada mercado. Gestiona todas tus ventas internacionales desde un mismo panel con Shopify.
8. Seguridad
La seguridad del punto de venta internacional es otra funcionalidad a tener en cuenta. Operar a nivel internacional exige una protección por capas para los datos de las transacciones, la información de los clientes y los datos estratégicos del negocio.
Imagina que tienes datos de clientes de Japón que pasan por servidores europeos. Tendrás que garantizar que cumples tanto la legislación japonesa como la europea sobre el tratamiento y almacenamiento de datos, incluido el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD). Las empresas también son responsables de salvaguardar los datos de pago y mitigar los riesgos de fraude.
Busca un sistema de punto de venta internacional que implemente cifrado de extremo a extremo para todos los datos de las transacciones y autenticación multifactor para el acceso al sistema. Esto protege frente a brechas de datos y accesos no autorizados, sobre todo al operar en varias ubicaciones de distintos países.
Cómo elegir un sistema de punto de venta internacional
El sistema de punto de venta internacional adecuado es versátil, fiable y está preparado para afrontar los retos que surjan al dar el salto al mercado global. Ten en cuenta estos cinco criterios y estarás en el buen camino para encontrar el que mejor se ajuste a tu negocio.
Escalabilidad
La escalabilidad se refiere a la capacidad de un sistema de punto de venta internacional para crecer y adaptarse a la par que tu negocio. Es un factor importante para las empresas con aspiraciones internacionales.
Busca:
- Soporte multipaís: capacidad para gestionar con eficiencia varias monedas, idiomas y sistemas fiscales a medida que te expandes a nuevos mercados.
- Rendimiento estable: un sistema de punto de venta internacional que mantenga la velocidad y la fiabilidad a medida que aumentas el número de ubicaciones y el volumen de transacciones.
- Arquitectura flexible: soluciones basadas en la nube o sistemas de punto de venta internacional que permitan añadir fácilmente nuevas funciones a medida que evolucionan las necesidades de tu empresa.
Por ejemplo, si tu cadena de retail pasa de 10 tiendas en un país a 100 tiendas en cinco países, tu sistema de punto de venta internacional debe adaptarse a este crecimiento sin problemas de rendimiento.
Coste
Ten en cuenta el panorama completo de lo que gastarás ahora y en el futuro. Un sistema de punto de venta internacional implica distintos gastos, como:
- Gastos iniciales: incluyen el hardware de punto de venta internacional, las licencias de software y los costes de instalación.
- Cargos recurrentes: piensa en las cuotas de suscripción mensuales o anuales y en las comisiones por transacción.
- Costes ocultos: no olvides la formación del personal, las actualizaciones del sistema y las funcionalidades adicionales.
Es importante sopesar el precio inicial frente al valor a largo plazo. A veces, un sistema de punto de venta internacional más caro puede ahorrarte dinero con el tiempo si es más eficiente y fiable.
Por ejemplo, una opción más barata puede parecer atractiva al principio, pero si sufre caídas frecuentes o requiere soporte técnico constante, podría costarte más en ventas perdidas y clientes frustrados. Es decir, ese TPV tendría un coste total de propiedad (TCO) más alto.
Facilidad de uso
Tu sistema de punto de venta internacional debe ser fácil de usar. Un proceso de cobro más rápido se traduce en clientes más satisfechos y empleados más productivos.
En cuanto a la personalización, valora sistemas que ofrezcan flexibilidad sin exigir conocimientos técnicos avanzados.
Por ejemplo, las extensiones de UI de Shopify POS permiten a las empresas personalizar su interfaz de punto de venta internacional con aplicaciones que añaden o modifican funciones y flujos de trabajo. Esto significa que puedes adaptar tu TPV a tus necesidades sin empezar desde cero ni contratar a un desarrollador.
Busca un sistema lo suficientemente intuitivo como para que los nuevos empleados lo aprendan rápido y lo bastante flexible como para crecer con tu negocio a nivel global. El sistema adecuado debe parecer diseñado específicamente para tu operativa, no una solución genérica a la que tengas que adaptarte.
Soporte al cliente
El soporte al cliente debe estar disponible en todo momento, teniendo en cuenta las distintas zonas horarias y los festivos de cada país. Busca proveedores que ofrezcan varios canales de contacto, como teléfono, correo electrónico, chat en vivo e incluso asistencia presencial para problemas críticos.
Por ejemplo, si tu sistema se cae durante un pico de ventas en tu tienda de Tokio, necesitas saber que puedes contactar con el soporte de inmediato, comunicarte eficazmente en japonés y resolver el problema con rapidez para reducir al mínimo las ventas perdidas.
Algunos proveedores ofrecen acuerdos de nivel de servicio (SLA) que garantizan tiempos de respuesta según la gravedad de los problemas. Una biblioteca online completa con tutoriales, preguntas frecuentes y guías de solución de problemas puede ser muy útil para atender incidencias rápidamente.
Capacidades de integración
La capacidad de un sistema de punto de venta internacional para integrarse con otro software empresarial es cada vez más importante.
Busca uno que se integre con estas herramientas:
- Sistema de planificación de recursos empresariales (ERP).
- Software de gestión de relaciones con clientes (CRM).
- Plataforma de ecommerce.
- Software de gestión de la cadena de suministro.
- Herramientas de Business Intelligence.
Por ejemplo, un minorista con tiendas físicas y online se beneficiaría de un sistema de punto de venta internacional que se integre con su plataforma de comercio electrónico (como Shopify), su sistema de gestión de inventario y su CRM.
Esta integración permite ofrecer funciones como la compra online con recogida en tienda o mostrar al personal de tienda el historial de navegación online de un cliente para darle una atención más personalizada.
Triunfa en nuevos mercados con Shopify POS
Shopify POS tiene todo lo que necesitas para vender a nivel internacional: funciona con y sin conexión, se integra con tu tienda online multidivisa y controla tu inventario en todo el mundo. Es fácil de usar, tanto si estás empezando a expandirte como si diriges una gran empresa.
Con funcionalidades útiles como la red de proveedores logísticos 3PL de Shopify y Shopify Markets, puedes conectar con socios de confianza y adaptar tu tienda a cada mercado. Shopify POS te proporciona las herramientas para expandir tu negocio a nuevos países con total tranquilidad.
Preguntas frecuentes sobre sistemas de punto de venta internacional
¿Qué es un punto de venta global?
Un punto de venta internacional o global permite a los minoristas vender en varios países desde un único sistema. Se encarga automáticamente de la complejidad de las ventas internacionales, como:
- Gestionar precios y pagos en varias divisas.
- Mostrar la interfaz en los idiomas locales.
- Calcular los impuestos de cada país.
- Cumplir la normativa de cada región.
Es una herramienta clave para las marcas que quieren crecer, siempre que se conecte de forma fiable con los sistemas de pago de otros países.
¿Qué es la comisión por punto de venta internacional que aparece en el extracto bancario?
Es un cargo que aplica tu banco cuando usas la tarjeta para pagar en el extranjero en una moneda distinta del euro. Suele cubrir los costes de conversión de divisas y el procesamiento adicional que requieren las operaciones transfronterizas. Si pagas en euros en otro país de la UE, la normativa europea obliga a que te cobren lo mismo que por un pago nacional.
¿Qué es una transacción en un sistema de punto de venta?
Es cualquier venta que se registra y se cobra a través de un sistema de punto de venta, como una compra en una tienda o la cuenta de un restaurante. El cliente paga los productos o servicios, normalmente con tarjeta o con un método de pago digital, y la operación se procesa en el terminal (TPV).
¿Cómo habilito las transacciones internacionales en mi TPV?
Para aceptar transacciones internacionales, actualiza tu terminal a uno que admita varias divisas y operaciones transfronterizas, o implanta una solución de punto de venta internacional específica. Si usas Shopify POS con Shopify Payments y quieres abrir un establecimiento físico en otro país, necesitarás una cuenta de Shopify y otra de Shopify Payments registradas en ese país y con su moneda. Con el plan Shopify Plus, puedes gestionar varios países desde una sola cuenta.





